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Embarazo de riesgo

“Gracias que ocurrió en el Hospital o no lo hubiese contado" (Eleonora Trejo, mamá de Mateo)

“Estoy super feliz y muy agradecida a todo el personal del hospital, a los doctores, a las enfermeras, que lo cuidaron como su hijo, con todo el amor”, destacó emocionada Eleonora Trejo, mamá de Mateo, el bebé prematuro que nació el 21 de febrero en el Hospital Cuenca Alta, con 27 semanas de gestación y 1030 gramos de peso.

“Llegó en el momento justo el día indicado” destacó la doctora María Luján Pérez, jefa de Tocoginecología, al recordar que Eleonora, de 42 años, se acercó al hospital para realizar una consulta por embarazo de riesgo “con antecedentes de tratamientos de fertilidad, embarazo ectópico y cesárea anterior por embarazo gemelar con fallecimiento, y a las pocas horas estaba con su bebé en brazos”.

El jueves 21 de febrero Eleonora y Claudio Tolosa, su marido, llegan al hospital para realizar una consulta en el servicio de Tocoginecología de acuerdo a la derivación indicada por Juan Pablo Inchausti, su médico. No resultó una consulta habitual. Mientras esperaba ser atendida en su 27° semana de gestación, Eleonora comenzó a sentir dolores poco frecuentes que presagiaban una entrevista médica, al menos, más exhaustiva.

“Creo que fue muy oportuna la consulta ese día, diría que el bebé eligió el día indicado. La paciente presentaba una metrorragia, desprendimiento de placenta más acretismo placentario”, recuerda Pérez. Aún sensibilizada por las circunstancias que le tocó atravesar, Eleonora intenta graficar esos momentos y lo primero que enfatiza es “gracias que ocurrió acá, en el hospital, sino creo que no lo hubiese contado.

De todos modos mucho no recuerdo. Una doctora me tocó la panza, sentía los latidos del bebé, entré en estado de shock, me llevaron al quirófano y desperté con el llanto de Mateo”. El equipo de obstetricia practicó la cesárea que posibilitó el nacimiento de Mateo Tolosa, prematuro de apenas 1030 gramos, presentando dificultades respiratorias y cardiológicas, que definían su estado crítico.

“Presentó las complicaciones esperadas para su prematurez, como inmadurez pulmonar y cardíaca, que pusieron en riesgo su vida en más de una oportunidad, circunstancias en la que contó con toda la atención y apoyo del equipo neonatal”, destacó la doctora María José Arrúa, jefa del servicio de Neonatología. La asistencia sanitaria oportuna y eficiente permitió la recuperación de Eleonora, recibió el alta obstétrica a los 15 días, y la evolución lenta pero firme de la salud de Mateo, quien continuó con respiración asistida hasta cumplirse el mes de su nacimiento.
 
Arrúa subrayó la motivación permanente para fortalecer la lactancia: “Logramos que Mateo y su mamá egresen con lactancia exclusiva y esto fue posible al acompañamiento de los profesionales y de la familia”.
“Agradezco a todo el personal de Neonatología que cuidaron a Mateo como su hijo”, repite Eleonora, esa mujer que puede disfrutar de su maternidad junto a Claudio, luego de muchos momentos de profundo dolor y desesperanza.  Mateo recibió el 10 de mayo el alta médica en los brazos de sus padres, con 2340 gramos de peso, y continuará con controles ambulatorios de rutina y con el seguimiento de contrareferencia del establecimiento de salud correspondiente.